¿Hubo algún momento que despertara tu interés por la ética en tu vida profesional o personal?
Este momento se remonta a cuando solo tenía ocho años. En 2008, se produjo un atentado en Bombay (India) perpetrado por el grupo terrorista Lashkar-e-Taiba, con sede en Pakistán, que se cobró más de 150 vidas. Fue un suceso muy impactante para un niño de ocho años que lo vio en directo por televisión. Vi cómo los comandos bajaban para asegurar el edificio y todo lo demás. Fue un incidente muy grave aquí en la India y cambió nuestra perspectiva en materia de política exterior, contrainteligencia y otros aspectos. Este fue el punto de inflexión que despertó mi gran interés por los asuntos internacionales y la estructura ética que los rodea.
En el ámbito profesional, hubo un momento en 2022, un año después de que fundara Geostrata. Éramos un joven centro de estudios que contribuía a la visión india de los asuntos internacionales, en la que, en nuestra opinión, faltaba especialmente el punto de vista de los jóvenes. Ese año, se produjo un incidente importante que nos obligó, básicamente, a elegir entre aceptar las exigencias de nuestro socio o mantener nuestra independencia. Para una organización juvenil que se había creado sin financiación externa, esto supuso una disyuntiva muy difícil, pero finalmente decidimos que, aunque renunciáramos a la financiación que teníamos, que era tan importante para nosotros, no debíamos renunciar a la moral y la ética con las que habíamos empezado. Así que tomamos eso como la piedra angular o la luz del norte que nos guiaría en el futuro.
Cuando hoy echo la vista atrás y pienso en aquella decisión, creo que hicimos bien, porque nos abrió más puertas. Al final, el socio también entendió nuestro punto de vista. Al ser director ejecutivo de una organización juvenil, a menudo te enfrentas a grandes empresas y socios que intentan moldearte en determinadas direcciones. Y si lo haces una vez, eso no te impedirá hacerlo muchas más veces. Mantener la firmeza desde el principio es muy importante. Esto también hizo que nuestro patrocinador entendiera que estos son nuestros valores y que eso es lo que nos define y nos hace diferentes.
¿Cómo te enteraste de la Beca de Ética Carnegie y por qué pensaste que sería una buena opción para ti?
Un día, mientras buscaba algunos artículos sobre ética, descubrí Carnegie Council. En esta época en la que la ética suele quedar relegada a un segundo plano, pensé que esta era una organización capaz de promover y potenciar la ética. Desde la perspectiva de Geostrata, Carnegie Council una institución muy consolidada e importante que lleva a cabo una labor concreta. Nos esforzamos por tener ese nivel de impacto. Así que me puse en contacto con Kevin Maloney, entonces director de comunicaciones, para aprender de las experiencias de lo que el Consejo ha hecho a lo largo de los años e intentar contribuir de cualquier manera y multiplicar el efecto en mi país.
Al final, Kevin me habló del programa Carnegie Ethics Fellowship cuando se dio cuenta de algunos de los dilemas éticos a los que me enfrento aquí como joven ejecutivo. Al echar un vistazo a los perfiles de los participantes de la primera promoción, vi que proceden de lugares muy diversos y tienen puntos de vista muy variados. Estar en contacto con todo esto te ayuda a crear tu propia guía de referencia o conjunto de herramientas para abordar las cuestiones éticas a lo largo del tiempo.
Todos los becarios que formamos parte del programa en este momento nos enfrentamos a diferentes retos en nuestro día a día. En lo que respecta a los problemas de relaciones internacionales y ética a los que nos enfrentamos actualmente, he escuchado algunas de las mejores explicaciones y soluciones de parte de varias personas de mi promoción. Eso me hace sentir que esta beca en concreto no consiste solo en reunirnos una vez y hablar de estas cuestiones éticas, sino en hacer algo al respecto de verdad.
Eres cofundador de The Geostrata, que pusiste en marcha cuando aún eras joven. ¿Qué te inspiró a crear la empresa? ¿Y cuáles son los valores éticos que persigues en la organización?
La aventura comenzó en 2021 junto a mi otro cofundador, Pratyaksh Kumar. Estábamos confinados en casa debido a la COVID. Llevábamos solo un año en la universidad y estábamos intentando acumular todo tipo de experiencias. Sentíamos que nuestros años universitarios se estaban desperdiciando. Ya teníamos en mente que necesitábamos poner en marcha algo propio en el ámbito de los asuntos internacionales y el análisis geopolítico, pero nos dimos cuenta de que teníamos que asegurarnos de que se escuchara la voz de la juventud. Si no hubiera sido por la pandemia, no creo que hubiéramos crecido a tal velocidad. Al ser una organización dirigida por jóvenes, ya de por sí contamos con menos recursos, por lo que reunirnos en persona resulta difícil. Pero como el mundo se ha adaptado a estar en una pantalla, eso lo ha facilitado mucho.
En cuanto a nuestros valores, intentamos generar un impacto entre los jóvenes aquí en la India. Al estar aquí como becario del programa Carnegie Ethics Fellow, aplico lo aprendido en cada módulo e intento que la gente comprenda que hay un mundo diferente ahí fuera y que cada uno tiene su propia opinión. Debemos asegurarnos de que se escuchen las voces de los jóvenes. Esa es la clave de nuestra infraestructura y nuestra arquitectura.
Uno de los principios fundamentales que defendemos es la ética del humanitarismo. Nos aseguramos de apoyar no solo a la India, sino también a otros países del Sur Global en la investigación sobre ayuda humanitaria y asistencia en casos de catástrofes.
Otra cuestión importante para nosotros es el cambio climático, porque si como organización no defendemos la lucha contra el cambio climático, eso se convierte en un gran problema para nosotros. Los jóvenes van a estar en primera línea ante la embestida del cambio climático.
Por último, un valor que, en mi opinión, es una combinación de todos los anteriores y que resulta importante para nosotros, es la defensa del internacionalismo. Aunque algunos países se están alejando ahora de este principio, creemos que nos ha aportado un gran valor aquí en la India. Si hoy en día la juventud india es capaz de comunicarse con personas de todo el mundo con confianza, es porque el mundo está interconectado. Estas cadenas de valor éticas son muy importantes para nosotros.
Al proceder del país de Mahatma Gandhi, el principal mensaje ético de la organización es siempre que los medios para alcanzar los fines deben ser éticos. No basta con que los fines sean éticos. Independientemente de lo que ocurra en el mundo, debemos asegurarnos de que haya alguien que defienda este principio. Si todos renunciamos a ello —y especialmente si lo hace la juventud—, nos enfrentaremos a un escenario apocalíptico.
El 8 de marzo organizaste la segunda Conferencia Juvenil OTAN-India. ¿Cuáles eran los objetivos de la conferencia y cuáles fueron algunos de los momentos más destacados?
La OTAN es un actor importante en Europa y se está convirtiendo cada vez más en un actor clave en la región indopacífica. Esto se puede observar en el conflicto actual en Irán. Por primera vez, Turquía ha utilizado el sistema de defensa antimisiles de la OTAN contra Irán. Esto significa que los escenarios de la región indopacífica, Oriente Medio y Europa están estratégicamente interrelacionados, lo cual supone un gran avance. El año pasado nos dimos cuenta de que la OTAN necesita comprender mejor a la India, y la India necesita comprender mejor a la OTAN, y ¿quién mejor que los jóvenes para hacerlo? En este momento, la India y la OTAN no tienen marcos formales de asociación, acuerdos o colaboraciones, pero si nos aseguramos de que los jóvenes líderes y las mentes jóvenes se unan, podremos fomentar el entendimiento mutuo.
Así que conseguimos reunir a gente, expertos, líderes, parlamentarios de distintos países y embajadores. Nuestro objetivo es fomentar el entendimiento entre las democracias. Tenemos que aunar las experiencias de las democracias para construir un mundo mejor. Las autocracias ya están colaborando, así que si las democracias no lo hacen, nos quedaremos a la zaga. De eso trata la Conferencia Juvenil OTAN-India.
¿Qué has aprendido sobre ética y liderazgo en el programa de becas que hayas podido aplicar a tu vida profesional?
Lo más importante que he aprendido gracias a la beca es una mejor comprensión de la cooperación internacional y el humanitarismo. Al venir de la India y tener a la mayoría de los demás becarios en Nueva York y Washington, DC, uno llega a comprender el sistema de valores estadounidense desde primera fila. Nos guste o no, el sistema internacional está dominado por el punto de vista estadounidense o por lo que hace EE. UU., y para mí ha sido muy importante entender cómo afronta esto Estados Unidos desde el punto de vista ético.
Me di cuenta de que, aunque haya personas en el poder que expresen opiniones e ideas diferentes, muchos estadounidenses siguen defendiendo los ideales de la cooperación internacional y el humanitarismo; no se trata de algo aislado, sino de una mayoría. Esos valores éticos son algo que me llevo conmigo, y me aseguro de que todos aquí sepan que todavía hay esperanza, porque hay que entender que Estados Unidos no es solo una persona.
Esta es también una de las becas más inclusivas que he visto. Nunca me he sentido como un extraño. Eso es algo muy importante para alguien que viene del Sur Global: necesitas sentirte incluido estés donde estés. Debido a tu origen económico y a las experiencias que has vivido, ya te resulta muy difícil adentrarte en ciertos ámbitos, no porque esos ámbitos sean difíciles, sino por tus experiencias, por el bagaje que llevas contigo. Así que creo que quienquiera que solicite esta beca, si alguna vez tiene dudas sobre si será aceptado, puede estar tranquilo. Algunas de las personas más maravillosas y amables que he conocido las he encontrado en esta beca.
Carnegie Council para la Ética en los Asuntos Internacionales es una organización independiente y no partidista sin ánimo de lucro. Las opiniones expresadas en este artículo son las del autor y no reflejan necesariamente la posición de Carnegie Council.